LA PROFESORA NOS DIO UN TRABAJO PRACTICO Y LA CONSIGNA FUE: ELEGIR UN PRODUCTO TECNOLÓGICO DE USO COTIDIANO, ANALIZAR LOS MATERIALES QUE LO COMPONEN, ELEGIR UNO DE ELLOS E INVESTIGAR: ORIGEN, CARACTERÍSTICAS Y DIFERENTES USOS DE ESE MATERIAL.
NOSOTRAS ELEGIMOS COMO PRODUCTO: VASOS DE VIDRIO.
RESPUESTAS:
Producto
tecnológico son todos aquellos que responden a las necesidades de las personas
y se obtienen a partir de diferentes tecnologías, identificarlos en nuestro
entorno es fácil ya que es todo elemento concreto creado o modificado por el
ser humano, a su vez este objeto forma parte de un conjunto de elementos que se
conocen on el nombre de bienes, que junto a los servicios y diferentes
procesos forman parte de lo que se
denomina: productos tecnológicos.
El
producto de uso tecnológico de uso
cotidiano: VASOS DE VIDRIO.
Los
materiales que lo componen son: VIDRIO.
Origen
e historia del vidrio: Los
primeros objetos de vidrio que se fabricaron fueron cuentas de collar o
abalorios, es probable que
fueran artesanos asiáticos los que establecieron la manufactura del vidrio en
Egipto, de donde proceden las primeras vasijas. Egipto produjo un vidrio claro, que
contenía sílice pura; lo coloreaban de azul y verde. Además de vasos hacían
figurillas, amuletos y cuentas, así como piezas vítreas para incrustaciones en
muebles. En el siglo IX a.C. Siria y Mesopotamia fueron centros productores de
vidrio, y la industria se difundió por toda la región del Mediterráneo. Durante
la época helenística Egipto se convirtió, gracias al vidrio manufacturado en
Alejandría, en el principal proveedor de objetos de vidrio de las cortes
reales. Sin embargo, fue en las costas fenicias donde se desarrolló el
importante descubrimiento del vidrio soplado en el siglo I a.C. Durante la
época romana la manufactura del vidrio se extendió por el Imperio, desde Roma
hasta Alemania.
El desarrollo del vidrio durante el siglo XIX se
caracteriza por los rápidos avances tecnológicos de esta industria y por el
redescubrimiento y adaptación de métodos antiguos.
Hasta 1850 las piezas se moldeaban y decoraban por prensado con esquemas de complicados encajes que enturbiaban el cristal en el momento en que éste entraba en contacto con el molde frío. A partir de la década de 1840 se popularizaron en todo tipo de piezas los diseños más sencillos, conocidos por vidrio prensado decorado. Al ser más cara la producción de vidrio tallado que la del vidrio prensado, aquélla decayó, pero hacia 1880 recobró parte de su antigua popularidad con la aparición de un elaborado tallado ‘brillante’, resultado de un gran virtuosismo técnico que explotaba las propiedades refractarias del vidrio de calidad.
A finales del siglo XVIII se volvieron a utilizar algunas técnicas romanas adaptadas al gusto neoclásico. En Europa se fabricó un tipo de vidrio laminado con panes de oro que se llamó Zwischengoldglas. También se intentó conseguir el efecto de camafeo con sulfuros incrustados, y los artesanos vidrieros lograron recuperar la auténtica técnica de tallado y grabado de cristal de camafeo, que alcanzó su apogeo en las piezas de Thomas Webb & Sons (fundada en 1837), elaboradas en Stourbridge, Inglaterra.
A partir de 1845 lograron gran popularidad los pisapapeles con decoración millefiori (mil flores) semejante al vidrio de mosaico antiguo, y a finales del siglo XIX el cristal de roca del renacimiento sirvió de inspiración para una técnica de grabado y pulido.
Bohemia mantuvo la primacía en la decoración tallada a la rueda gracias a artesanos como Dominik Biemann, y también practicó otras técnicas, como la del cristal encajado, que copiaron las fábricas europeas y estadounidenses. Los avances químicos facilitaron el desarrollo de nuevos vidrios coloreados opacos semejantes a piedras semipreciosas. Se decoraron piezas con aplicaciones de pintura y esmaltes transparentes como analogía al renacimiento de las vidrieras góticas.
Inspirados por el resurgimiento de los métodos antiguos de trabajo del vidrio y estimulados por los logros de la nueva tecnología química, los artesanos vidrieros comenzaron a crear hacia 1880 nuevos estilos artesanales que se denominaron vidrio artístico. Solían ser piezas nuevas con fines decorativos, producto de la reacción contra los objetos producidos en serie. Los estilos de moda entre 1890 y 1910 reflejaban la influencia del movimiento Art Nouveau a nivel internacional, y sus principales exponentes fueron Louis Comfort Tiffany en los Estados Unidos y Émile Gallé y la empresa Daum Frères (fundada en 1889) en Francia. Todos ellos producían cristales con formas naturalistas, líneas sinuosas, colores exóticos y superficies de inusitados efectos, como el cristal iridiscente favrile inventado por Tiffany.
Después de la I Guerra Mundial surgieron nuevos intereses en las texturas y formas decorativas, como queda reflejado en los diseños de René Lalique y Maurice Marinot. En la década de 1930 comenzaron a adquirir prestigio los cristales de plomo incoloros y de exquisita transparencia, por lo general con dibujos grabados, producidos por fábricas escandinavas y estadounidenses.
Con la década de 1960 se inició una nueva época en la elaboración del vidrio liderada por los estadounidenses Harvey Littleton y Dominick Labino. Los artesanos empezaron a experimentar con el vidrio como medio artístico en pequeños hornos instalados en sus estudios, y en la actualidad se desarrollan técnicas decorativas y formas de escultura innovadoras en talleres de artistas de todo el mundo.
Hasta 1850 las piezas se moldeaban y decoraban por prensado con esquemas de complicados encajes que enturbiaban el cristal en el momento en que éste entraba en contacto con el molde frío. A partir de la década de 1840 se popularizaron en todo tipo de piezas los diseños más sencillos, conocidos por vidrio prensado decorado. Al ser más cara la producción de vidrio tallado que la del vidrio prensado, aquélla decayó, pero hacia 1880 recobró parte de su antigua popularidad con la aparición de un elaborado tallado ‘brillante’, resultado de un gran virtuosismo técnico que explotaba las propiedades refractarias del vidrio de calidad.
A finales del siglo XVIII se volvieron a utilizar algunas técnicas romanas adaptadas al gusto neoclásico. En Europa se fabricó un tipo de vidrio laminado con panes de oro que se llamó Zwischengoldglas. También se intentó conseguir el efecto de camafeo con sulfuros incrustados, y los artesanos vidrieros lograron recuperar la auténtica técnica de tallado y grabado de cristal de camafeo, que alcanzó su apogeo en las piezas de Thomas Webb & Sons (fundada en 1837), elaboradas en Stourbridge, Inglaterra.
A partir de 1845 lograron gran popularidad los pisapapeles con decoración millefiori (mil flores) semejante al vidrio de mosaico antiguo, y a finales del siglo XIX el cristal de roca del renacimiento sirvió de inspiración para una técnica de grabado y pulido.
Bohemia mantuvo la primacía en la decoración tallada a la rueda gracias a artesanos como Dominik Biemann, y también practicó otras técnicas, como la del cristal encajado, que copiaron las fábricas europeas y estadounidenses. Los avances químicos facilitaron el desarrollo de nuevos vidrios coloreados opacos semejantes a piedras semipreciosas. Se decoraron piezas con aplicaciones de pintura y esmaltes transparentes como analogía al renacimiento de las vidrieras góticas.
Inspirados por el resurgimiento de los métodos antiguos de trabajo del vidrio y estimulados por los logros de la nueva tecnología química, los artesanos vidrieros comenzaron a crear hacia 1880 nuevos estilos artesanales que se denominaron vidrio artístico. Solían ser piezas nuevas con fines decorativos, producto de la reacción contra los objetos producidos en serie. Los estilos de moda entre 1890 y 1910 reflejaban la influencia del movimiento Art Nouveau a nivel internacional, y sus principales exponentes fueron Louis Comfort Tiffany en los Estados Unidos y Émile Gallé y la empresa Daum Frères (fundada en 1889) en Francia. Todos ellos producían cristales con formas naturalistas, líneas sinuosas, colores exóticos y superficies de inusitados efectos, como el cristal iridiscente favrile inventado por Tiffany.
Después de la I Guerra Mundial surgieron nuevos intereses en las texturas y formas decorativas, como queda reflejado en los diseños de René Lalique y Maurice Marinot. En la década de 1930 comenzaron a adquirir prestigio los cristales de plomo incoloros y de exquisita transparencia, por lo general con dibujos grabados, producidos por fábricas escandinavas y estadounidenses.
Con la década de 1960 se inició una nueva época en la elaboración del vidrio liderada por los estadounidenses Harvey Littleton y Dominick Labino. Los artesanos empezaron a experimentar con el vidrio como medio artístico en pequeños hornos instalados en sus estudios, y en la actualidad se desarrollan técnicas decorativas y formas de escultura innovadoras en talleres de artistas de todo el mundo.
Características y uso: El vidrio es un material
sintético, es inorgánico y se obtiene a partir de un proceso industrial. Es una
sustancia compuesta por dióxido de silicio y boratos o fosfatos que se funden a
altas temperaturas, se asemeja a un liquido aunque a temperatura ordinaria sus
moléculas están tan fuertemente unidas que parece un sólido, si se calienta
vuelva a la forma líquida. Es fácil de trabajar y se le puede dar diversas
formas, por lo que se usa para objetos decorativos y joyas. La materia
principal es el sílice, le da gran capacidad para soportar choques térmicos y
eléctricos; por eso es útil en la fabricación de instrumentos de óptica
(telescopios, microscopios, lupas), utensilios de cocina y material de
laboratorio.